Con la tecnología de Blogger.

El torcido mensaje de 50 sombras de Grey y sus clichés

by - 10:30


Sí, confieso que leí 50 Sombras de Grey y me enganchó.
Me gustaron algunas escenas, me dejé llevar por el "romanticismo" y el morbo, me leí los tres libros en dos días y me subí al tren del furor por Grey por un par de semanas.

Sin embargo, a pesar de lo anterior, no fue para mí como para la mayoría de las que se volvieron fanáticas, que se obsesionaron con el personaje y que se convirtieron en el target de los cientos de libros posteriores sobre "sumisas" y "amos".
50 sombras sólo lo leí una vez y he huído como de la peste, de cualquier libro parecido o relacionado con el tema BDSM.
La principal razón fue que simplemente lo de la sumisión y el masoquismo no me va. Y sobre todo, no encuentro romántico ni atractivo en lo absoluto el dolor ni los golpes. Al contrario.

Segundo: Porque está muy mal escrito. Lleno de errores, de frases repetitivas, de fallas en la continuidad, etc. Pareciera que ningún editor le dio una pulida y sacaron a la venta el borrador.

Y tercero: Anastasia. Es la antiheroína por excelencia. Es la típica mujer débil que cede por "amor", que acepta algo que no desea ni disfruta, por no perder a un hombre.
Estar dentro de su boba cabeza, en especial durante el primer libro, fue una auténtica tortura.

Ayer, una amiga me comentaba que por qué la gente critica tan duramente 50 Sombras, en vez de tomarlo como lo que es: sólo un libro. Que nadie ataca los libros sobre, por ejemplo, asesinatos, diciendo que tienen un efecto negativo.

Creo que el problema es que un libro, como una película, un video musical, una canción, tienen influencia en la cultura. La refleja y la forma.

Y la diferencia es que, en esos libros, los asesinos, psicópatas o violadores no son los héroes de la historia. Son los villanos, y como tales son vistos y percibidos.

Lo peligroso con  50 Sombras es que vanaglorian una relación torcida. 

¿Cuántos hombres, al ver la adoración de las mujeres por un libro sobre el sexo con dolor, como una expresión de amor, se estarán preguntando si eso es lo que las mujeres quieren? ¿Que las mujeres, en el fondo, les gusta que les peguen, y las maltraten? ¿Que les gustan los hombres obsesivos, celosos y controladores? ¿Que necesitan ser sometidas para ser felices, mientras todo esté maquillado de detalles rosas?

Por supuesto que a las mujeres hechas y derechas, sin conflictos de autoestima, el libro no las puede influenciar negativamente, al contrario, a muchas parejas les ha servido para ponerse "creativas" en el sexo, para despertar la chispa otra vez cuando la relación se ha vuelto rutinaria.
(No me refiero a aceptar el dolor para satisfacer a un hombre que gusta de eso, sino a todos los juegos sexuales que también vienen en en libro.)

El problema es para las demás chicas. Para las muy jóvenes que apenas construyen su identidad sexual. Para las que tienen baja autoestima. Para las que han sufrido violencia intrafamiliar o sufren abuso por parte de su pareja, físico o psicológico. Para las que están obsesionadas con cambiar a un hombre.
50 Sombras les dice que está bien. Que la violencia, la sumisión, el control y las conductas obsesivas son parte de una buena relación y, sobre todo que tendrá un final feliz.

Así que, a como yo lo veo, el problema de 50 Sombras no es el contenido, sino el mensaje implícito.
Y la solución del conflicto es precisamente su mayor falla: que el hombre cambiará por amor.
Es decir, por un lado es positivo que la historia se dirija hacia la necesidad de cambiar, por otro, es la fantasía absurda de muchas mujeres, la que las mantiene en relaciones destructivas: el sueño de cambiar a un hombre.
Es la perpetuación de clichés, es más de lo mismo.

En fin, que cada quien tome lo que le pueda ser útil, pero es un hecho que esta historia da para muchas lecturas, y la mayoría de ellas nada favorecedoras.

Lo que puedo asegurar es que me gustaría ver una historia erótica de calidad. Con personajes más complejos, mejor trazados, y con una protagonista interesante, no una caricatura de la cenicienta.

Tanto en la literatura, como en todos los demás rubros de nuestra cultura, necesitamos íconos femeninos que valga la pena admirar, que inspiren a las demás a crecer, a ser fuertes, a valorarse, y a ser seres integrales, dueñas de su sexualidad y de sí mismas, y no una sombra de un Grey.

En especial en un mundo donde el sexismo y la violencia de género siguen siendo el pan de cada día.

Arrivederci

P.D. . No he visto la película. No es tanta mi curiosidad. Creo que esperaré a verla en video.
Actualización 2019: Ya vi la película en Netflix. El erotismo es pésimo, lo único que me provocó la cinta fue risa y sueño. 

Archivo. Post publicado originalmente en febrero/2015.

You May Also Like

0 comentarios