Hace muchos, muchos años, llegó a las librerías una saga que cambiaría la vida lectora de millones de mujeres de todas las edades alrededor del mundo: Crepúsculo.
Una historia que no solo gustaba, sino que obsesionaba. Que creó un fanatismo en un sector que hasta ese momento había sido casi ignorado por la industria editorial masiva y era de nicho: la novela romántica juvenil (y paranormal).
Ah, Twilight. Tantas alegrías y emociones que nos dio. Tanta comunidad que creó, y tanto dinero que generó, desde los productos de la franquicia, hasta los libros de autoras que copiaron la fórmula durante mucho tiempo y también gozaron de éxito.
Recuerdo que yo supe sobre la saga después de que se estrenó la película. Mi hermano y un amigo me la recomendaron. La vi y me encantó; corrí a comprar el libro, y después los siguientes. Y me obsesioné con la historia.

Amé a Edward. Odié a Jacob. Sufrí por culpa de Victoria. Odié a los Vulturi. Hasta quería comer lo que cocinaba Bella para ella y su papá 😂. La atmósfera de los libros estaba tan bien creada, que desde el inicio es un viaje inmersivo y atrapante. El clima frío y húmedo de Forks (muy bien llevado a la pantalla en la primera película, que filmaron mayormente en Oregon y parte en Washington), es un marco ideal para una ciudad con peligrosos seres inmortales viviendo entre ellos.
Hasta la fecha, cuando veo esa primera cinta, con toda su manufactura indie; esa atmósfera azul, ese amor que se nota que puso la directora en su creación, vivo un viaje de nostalgia. Y en especial, esa segunda escena, cuando Bella abandona Arizona, y entra la canción Full Moon, de The Black Ghosts, mientras vemos en la pantalla el avión de Southwest Airlines partiendo hacia su destino. Un destino que cambiará la vida de Bella por completo, de la forma más inimaginable posible. En esa escena vuelven a mí todas esas emociones de aquella época, de lo que sentí viendo la película por primera vez, de lo que sentí leyendo cada libro 😭. Por todo ello, y más, siempre le tendré mucho cariño a la saga.
Hay algo especial en esa primera cinta, que se encuentra uno con frecuencia en el cine indie, que se perdió desde la segunda película. Las demás entregas me gustan y me siguen gustando, pero ninguna logró recrear el nivel de magia que consiguió Catherine Hardwicke. Y fue tan mágica que, con un presupuesto de 37 millones de dólares, recaudó en taquilla 400 millones. Me habría encantado que ella hubiera dirigido la saga entera, porque, además, tiene mucho más sentido que si el mercado objetivo son mujeres, y la autora de la obra es mujer, pues sea una mujer quien lleve a la pantalla la historia completa, y aporte esa mirada femenina. Pero, típico del patriarcado en el que vivimos, pusieron a hombres a dirigir el resto de las películas, una vez que la saga fue un éxito gracias al trabajo de mujeres.
Se vuelve moda burlarse de Crepúsculo
Hasta antes de Twilight, las franquicias de cine eran para el mercado masculino, con protagonistas masculinos. Sí, había mujeres en las cintas, pero siempre en segundo plano, orbitando alrededor de los héroes de la historia. Y sí, como bien señalan en este video, ya existía la franquicia de Alien con una protagonista mujer, pero, la gran diferencia es que sigue siendo un producto para hombres (las escenas innecesarias en que sale en ropa interior, lo demuestran).
Crepúsculo vino a cambiar eso, y a demostrar el poder y el tamaño de la audiencia femenina, bastante ninguneada hasta ese momento en el mundo de los blockbusters.

Pero como sucede con las películas populares:, la audiencia no se limitó a las mujeres, los hombres también la vieron, y como es costumbre, buena parte de ellos se dedicaron a criticar y a burlarse de la historia. Al inicio, las críticas se centraban en los vampiros: Que si Edward es ridículo y cursi, que si por qué brillan, que por qué un romance, qué ¡cómo vampiros veganos!, que “¿Dónde están mis vampiros malotes sanguinarios que tanto nos gustan?”. Como si la audiencia masculina tuviera algún tipo de derecho superior a decidir cómo deben ser tooodos los vampiros de la ficción. Algo que muchos no entendieron en su momento es que Twilight no era una película de vampiros. Era una película romántica juvenil, que incluye vampiros. Importante saber distinguir los géneros.

Pero lo peor vino después, cuando las mujeres, sí, las mismas mujeres que adoraron Twilight y se obsesionaron con Edward (o con Jacob), que andaban orgullosas por las calles luciendo sus playeras de los Cullen, que coleccionaban llaveros, pulseras, mochilas, vasos y demás merch de la saga, se subieron… AL TREN DEL HATE.
Las críticas a Crepúsculo y el machismo de la cultura popular
Hay un hábito cultural muy común y arraigado que consiste en despreciar lo femenino. Lo vemos desde memes, que para ridiculizar a un político lo visten de mujer; hasta la literatura, en la que los géneros por y para mujeres se consideran inferiores; pasando por los hobbies y aficiones: ¿Hombres de sesenta años pintándose la cara y disfrazándose para ir a un partido de su equipo favorito? ¡Cool! ¿Mujeres haciendo lo mismo para ir a un concierto de Taylor Swift o a una película de Twilight? ¡Qué ridículas! ¡Qué infantiles!
Pero lo que está peor es que tantas mujeres se dejaran llevar por esta ola, y al paso de los años les diera hasta vergüenza decir que les gustaba la saga (sí, conozco a varias).
Claro que el rechazo por parte del público femenino vino por otro lado: La mirada feminista llevada a un extremo. Es decir, siempre hubo críticas en ese sentido, pero se masificaron con el auge de las redes sociales y prácticamente se volvieron canon. Pero aquí estoy yo, EN DEFENSA DE CREPÚSCULO, para debatir lo que considero injusto de esas críticas, pero básicamente, la mayoría de las criticas ignoran por completo EL CONTEXTO.
CONTEXTO CONTEXTO CONTEXTO
Bella Swan: La damisela en apuros y una Mary Sue
La damisela en apuros es por definición un personaje femenino bastante inútil que necesita ser rescatada por el héroe de la historia. La Mary Sue es una protagonista perfecta, que no se equivoca, que aprende habilidades complejas sin esfuerzo, y que todos aman sin razón. También, la trama se adapta a su favor, con soluciones simples siempre favorables, sin complicaciones. PUES NO. Bella no es ni la una ni la otra. Bella no es perfecta, simplemente es buena gente, y eso es clave en la trama, ya que es la cualidad que menciona Edward que le llamó tanto la atención de ella, dada su habilidad para leer la mente de las personas y ser así dolorosamente consciente de que la mayoría de la gente no lo es.
¿Damisela en apuros? A ver. Bella es una frágil humana rodeada de depredadores sobrenaturales, fuertes y peligrosos. ¡Por supuesto que está en apuros! Aun así, no es un personaje débil esperando ser rescatada, al contrario. Desde el libro 1, arriesga su vida para salvar a su madre acudiendo al encuentro con James. En Eclipse, trata de ayudar a todos contra Victoria; quiere ser un factor de fuerza, no una carga para sus amigos vampiros y licántropos. Y ya no hablemos del final de la saga, cuando gracias a su escudo, logra proteger a toda la banda del ataque de los Volturi y sus secuaces. Ser tímida y torpe no la hace débil ni apocada. Al contrario, es valiente y con convicciones.

Bella no es un personaje pasivo en lo absoluto. Tiene un sólido arco de transformación, y de hecho, ese arco es también pieza clave del encanto de la saga. Es el típico viaje del héroe. Harry Potter, por ejemplo, de vivir en la alacena bajo la escalera, llega el llamado a la aventura y descubre un mundo mágico en el que puede brillar, ser el héroe y encontrar su verdadero lugar en el mundo. Bella pasa por un muy proceso similar: Es una chica antisocial, que va descubriendo su fuerza poco a poco, y termina por descubrir que su verdadero lugar está en el mundo vampírico, donde brilla, es poderosa, y es feliz en su propia piel.
Adorada por todos
¿Y la parte de Mary Sue en que todos quieren con ella? (Edward, Jacob y Mike). También es perfectamente lógico en la historia. Edward, por lo que ya mencionamos, y porque es la única a quien no puede leerle la mente, lo que lo intriga y atrae de inmediato. Jacob quedó flechado desde que la vio. Ella es bonita, ¿qué tiene de raro que le guste? Y lo de Mike, es totalmente normal que los chicos se alboroten cuando llega una chica nueva a la escuela de un pequeño pueblo.
Se vuelva catatónica cuando él la deja
A ver: Retratar una situación no es romantizarla. Aquí tenemos a una chica de 17 años, y como la chica joven e inexperta que es, y que no se cree nada especial, se enamora hasta las cachas, de, nada más y nada menos que UN VAMPIRO; UN DEPREDADOR con una belleza sobrehumana, cuya misma naturaleza lo hace ser muy atractivo para los humanos.

¿Esperaban que, tras el abandono, Bella reaccionara como si fuera Mike quien la dejó? ¿Como si se tratara de un romance humano, común y corriente? A como yo lo veo, para juzgar a Twilight, el contexto lo es todo, y es lo por lo que la mayor parte de las críticas son injustas, porque juzgan la historia como si el galán de la trama fuera un humano, en un contexto humano. En esas historias 8como 50 sombras) por muy deslumbrada que estés con una persona, no deja de ser una persona. No un ser megapoderoso, con fuerza bruta, velocidad imposible, belleza inhumana y que hasta brilla bajo el sol. Es entendible su obsesión. Y aún así, ni se suicidó ni se tiró al vicio. Solo pasó una etapa muuuuy deprimida.
Por otro lado, dejando de lado el tema de la edad y del ser vampírico, Esa gente que tanto la critica, ¿es que nunca se han enamorado? ¿O ya no se acuerdan lo que es enamorarse a esa edad? A cualquier edad, una ruptura así es muy dolorosa. Peor cuando eres joven. ¿Nunca han estado devastadas por amor? Yo sí me puedo identificar con sus sentimientos. Y aunque nunca estuve en estado catatónico, ha que entender también qe es ficción, y en la ficción, el drama suele llevarse a niveles extremos y está bien. No es un documental, no es un manual de consejos para tratar rupturas, ni nada por el estilo.
En lo personal, me encantó el drama de Bella en New Moon. La forma en que describe Stephenie Meyer sus sentimientos, su dolor, me tuvieron llorando a lágrima viva. Y después, cuando sale de esa fase, y comienza a reconstruirse a sí misma a través de su amistad con Jacob, fue como volver a respirar. Jaja. (y no, no soy Team Jacob, pero fue muy bonito cómo se acercaron y cómo él fue su tabla de salvación en esos momentos tan oscuros).
Edward es un personaje tóxico
Pues no, tampoco. He visto críticas que comparan a Edward con el enfermo de Christian Grey. ¡Nada que ver! Dicen que Edward es controlador porque quería tener a Bella en una burbuja, no quería dejarla ir a la reserva de Jacob, y le dio por querer tenerla vigilada 24/7. ¿Es que a todos se les olvida el contexto?

A diferencia de la novela de Grey, por ejemplo, (y muchas historias tóxicas tan de moda hoy en día), en las que los tipos son controladores porque así es su personalidad, en Crepúsculo tenemos un contexto muy distinto. Su preocupación por Bella es real y lógica, porque HAY VAMPIROS SUPERPODROSOS QUE QUIEREN MATARLA. Porque su vida ya ha estado en peligro más de una vez, incluso en manos de Jasper. Edward es muy consciente de que su mera relación es un peligro para ella. Es normal que quiera protegerla y que incluso llegue a extremos por asegurarse que sobreviva. Pero como no es un enfermo controlador, en la misma historia él recapacita y trata de cambiar cuando se da cuenta de que la está asfixiando. Porque su “control” no nace del egoísmo, sino de una preocupación genuina y válida. Y aun así, la novela NO ROMANTIZA SU ACTITUD. Bella se enoja por ello, y se rebela. Él la escucha, la comprende y busca soluciones para protegerla sin controlarla. Eso no es una relación tóxica ni un romance tóxico.
En 50 sombras, y otras similares, la chica ni siquiera está en peligro. Los fulanos son controladores por celos y machismo, nada más.
Y ahora, entremos a la parte espinosa del asunto:
Las críticas que sí considero válidas
En todo este berenjenal de ataques a Twilight, hay un par de cosas en las que estoy de acuerdo, aunque una de ellas es uno de esos aspectos difíciles de sortear por la misma naturaleza del género, y me refiero al tema de la diferencia de edad.
Edward está muy viejo para ella
A primera vista parece muy normal la pareja, dado que él se congeló en el tiempo a los 17 años, de modo que tienen la misma edad. Pero este aspecto de la historia (y de muchas otra similares) le salen grietas con una mirada más profunda.
Porque mentalmente, los vampiros no se congelan igual. Y si además le sumamos las vivencias que los Cullen han tenido en todas esas décadas, desde hacer fortuna con sus habilidades especiales, hasta pasársela huyendo y estableciéndose en diferentes sitios para no ser detectados. Sin duda hay un mundo inmenso de diferencia entre ellos dos. Y sí, viéndolo así, es bastante creepy que un vampiro centenario se encandile con una adolescente. Y peor aún en otras historias de lese entonces. Stefan y Damon Salvatore tenían como 170 años cuando se enamoraron de Elena, de 17 años. Los Originales tenían más de mil años, ¡y ahí andaba Klaus ligando con Caroline! 😂
Aunque a favor de la historia podemos decir que, a pesar de su inexperiencia en la vida, Bella era bastante madura para su edad, por las cosas que le habían tocado vivir (el divorcio de sus padres y ser ella la figura “seria y responsable” en la relación con su mamá).

Y si abundamos en este tema, ¿qué edad del interés romántico de Edward hubiera sido conveniente? Porque aunque Bella hubiera tenido 20 o 30, el tiene más de 100 años. Apenas una señora de arriba de 50 hubiera sido adecuada, y aun así demasiado joven para un viejito.
De modo que este tema es un impass. No hay una buena solución y lo que procede es hacerse de la vista gorda con este detalle, como nos hacemos de la vista gorda con muuuchos otros detalles de películas y libros de otros géneros.
Y ahora pasaremos al tema escabroso de todo esto, otra de las críticas a Edward en las que sí estoy de acuerdo y de la que no hay salida decorosa para él: El mirón acosador.
Cómo arruinar a tu personaje tan querido en 300 páginas
Recuerdo que los primeros 12 capítulos de Sol de medianoche, aquellos que fueron filtrados en 2008, eran geniales. Prometedores. Fue fascinante ver cómo vivía Edward su realidad, cómo se autopercibía (como un monstruo, y un monstruo muy infeliz y amargado además), cómo fue descubriendo a Bella y sintiéndose atraído por ella. Cómo admiraba su buen corazón, su generosidad. Cómo se resistió. Peeeero, luego llega Stephenie Meyer en 2020 a dar al traste con todo aquello, y básicamente, a darle la razón a todos los que acusaban a Edward de tóxico acosador . *inserta facepalm gigante*
Recuerdo que desde que vi la película (y luego cuando leí los libros), siempre me incomodó que Edward se metiera a su cuarto a escondidas, a mirarla. Nunca me pareció romántico, de hecho, me parecía horrible imaginarme que mi crush se metiera a mi cuarto espiarme por las noches. Aunque siempre pensé que tendría que ver con que era un vampiro que no dormía, y que después de tantos años como tal, no era plenamente consciente de la invasión a la privacidad que implicaba. Pero la autora se encargó en Sol de medianoche de arruinar mi ilusión: Edward sí sabía que estaba mal hacer eso, sentía culpa, y aun así lo seguía haciendo… *inserta otro facepalm gigante*.
Así que en este punto ya no hubo manera alguna de justificar a Edward y tratar de entenderlo. Era un mirón acosador.
La saga de Twilight no es perfecta
Estos son solo algunas de las cosas que más se han comentado de la saga de Crepúsculo, pero si nos ponemos exquisitos, hay muchos otros detalles absurdos: Que los vampiros, que tienen el mundo a sus pies al ser ricos, poderosos e inmortales… ¿pasen décadas de su vida perdiendo el tiempo en la escuela, con adolescentes? Es algo que también me daba mucha risa en The Vampire Diaries. Ahí tenías hasta a los vampiros Originales, metidos en dramas adolescentes jajaja. 😂
O que Meyer, por sus creencias religiosas, se negara a eliminar la maternidad en el futuro de Bella, y se sacara de la manga toda esa trama surreal y gore del embarazo.
¿Y cómo es que los Volturi, vampiros milenarios en control de toda su especie en el planeta, no sabían de la existencia de los niños híbridos?
Y qué tal el enorme hoyo argumental en Amanecer 2, sobre la mamá de Bella. ¿Qué pasó con ella? ¿Nunca le dijeron la verdad? ¿Le hicieron creer que se murió?
Pero bueno, es común en las historias de fantasía que demanden cierto grado de suspensión de la incredulidad. De hecho, en toda la literatura de género. Los thrillers criminales, por ejemplo, es muy común que tengan giros y finales de lo más absurdos. Eso sí, a esos autores y a esas novelas nunca las critican. Al contrario, hasta las premian.
Pero a final del día, cuando una historia te atrapa y sus personajes te enamoran, todos esos detalles pierden relevancia, comparados con la magia que te entrega en cada una de sus páginas. Y por eso es que siempre defenderé a Crepúsculo.
Arrivederci
